El punto fundamental fue separar correctamente las capas de la aplicación y, utilizando viejos y probados patrones de diseño, separar la lógica de navegación, de las modificaciones al modelo.
Siguiente parada: la Web
La Web permite también la posibilidad de interactuar con contenidos en otros servidores a través de la magia de los hipervínculos, para traer información de diversas fuentes.
Trabajando de manera ordenada y con un marco de trabajo (framework) que provee los fundamentos de interfaz, más las facilidades excepcionales que nos da la plataforma .NET 3.5, fue posible crear una aplicación Web sin modificar ni un punto y coma en el producto inicial.
Volver al futuro
La mínima forma de interacción con el usuario que conocemos, es la consola: negra ventana donde cada letra se acomoda en su lugar de la grilla, y un cursor titila esperando poder cumplir nuestros deseos.
De nuevo sin modificaciones al programa principal, hicimos funcionar una aplicación moderna (que interactúa con servicios Web, maneja mapas y etiquetas sociales) en una ventana de caracteres.
Hable con ella
Todavía hay más. No contentos con tres formas de comunicarnos con el mismo programa, avanzamos todavía un paso.
Las aplicaciones Web son fantásticas para llevar datos hasta los confines. Pero ¿qué pasa si el tiempo apremia y no me puedo permitir pasear por menúes gráficos? Una alternativa es la mensajería instantánea.
La experiencia de poner nuestro CRM a conversar con mensajería instantánea fue fundamental para mí, y es el motivo de este artículo.
Hoy puedo consultar un teléfono, conocer el estado de mis objetivos e informar a medida que los voy cumpliendo, de una manera tan sencilla como conversar con un colega.

No hay comentarios:
Publicar un comentario